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Instalaciones artísticas y silencio en el arte: The Black Forest de Iñigo Manglano-Ovalle

    Instalaciones artísticas y silencio en el arte: The Black Forest de Iñigo Manglano-Ovalle

    © Manuel Castells – Museo Universidad de Navarra

    Hay textos que funcionan como umbrales. Los lees y algo se abre. «A fuego negro: cuando la materia deviene espíritu», el artículo que Ricardo Piñero y Nacho Perlado dedican a The Black Forest (2014) de Iñigo Manglano-Ovalle en la Revista Transfiguración, es exactamente ese tipo de texto. No se limita a describir una obra de arte, propone una manera de mirar. Y esa propuesta, desde Fundación Vía del Arte, nos parece una de las más ricas que hemos publicado en los últimos tiempos.

    Una instalación artística que nace del fuego y la filosofía

    The Black Forest son dos cubos de cinco metros de lado revestidos de madera de pino carbonizada, construidos originalmente para el Museo Universidad de Navarra.

    Lo que surgió de ese encargo fue una de las instalaciones artísticas más singulares del panorama español reciente. Y lo que surgió del artículo de Piñero y Perlado es un análisis que va mucho más allá de lo descriptivo. Los autores conectan la obra con el pensamiento de Martin Heidegger, con la tradición filosófica del habitar y con el arte sacro contemporáneo, abriendo una conversación que pocas veces se da con tanta precisión en el mundo editorial en español.

    El símbolo del fuego del Espíritu Santo en el arte

    Uno de los ejes del artículo es el fuego, no como elemento decorativo sino como acto. Los autores arrancan con una afirmación que vale la pena detenerse a leer despacio, «el fuego, antes de ser un símbolo, antes de ser una construcción cultural, es una realidad eminente». Esa distinción entre símbolo y presencia es el hilo que recorre todo el texto.

    En la tradición cristiana, el símbolo del fuego del Espíritu Santo está ligado a la transformación, a la purificación, al renacimiento. Piñero y Perlado rastrean esa misma lógica en la técnica constructiva de la obra, el Shou Sugi-Ban japonés, que consiste en quemar la madera para preservarla. Lo que parece destrucción es en realidad protección. Esa paradoja, trabajada con rigor y sin grandilocuencia en el artículo, es también uno de los temas que más nos interesan endentro de nuestro trabajo de divulgación del arte sacro en Madrid y en toda España.

    Shou Sugi-Ban: cuando quemar es conservar

    La técnica japonesa que Manglano-Ovalle aplica a la madera de pino de Quinto Real es en sí misma una metáfora que el artículo sabe leer con precisión. Quemar la superficie para crear un exterior carbonizado que resiste el tiempo y la descomposición. No es destrucción, es transformación.

    Algunos de los temas que el artículo despliega a partir de esta técnica son los siguientes:

    • La materia sometida al fuego como camino hacia una forma más duradera de existencia
    • La tensión entre lo que se ve, negro y rugoso, y lo que permanece vivo en el interior
    • El paralelismo entre el proceso artístico y los procesos de transformación espiritual

    Esa capacidad para encontrar significado en el procedimiento técnico, sin forzarlo ni sobreinterpretarlo, es una de las virtudes del texto que publicamos en Transfiguración.

    Instalaciones artísticas y silencio en el arte: The Black Forest de Iñigo Manglano-Ovalle
    © Manuel Castells – Museo Universidad de Navarra

    Construir, habitar, pensar: el espacio del silencio en el arte

    El artículo lleva al lector hacia Heidegger con naturalidad, sin convertir el análisis en un ejercicio académico cerrado. La conferencia Bauen, Wohnen, Denken, construir, habitar, pensar, pronunciada en Darmstadt en 1951, aparece como marco conceptual para entender los dos cubos no como esculturas que se contemplan sino como espacios que se habitan.

    Ahí es donde el texto toca algo esencial en relación con el silencio en el arte. Los autores proponen que el interior de los cubos no es simplemente un vacío arquitectónico sino una condición de posibilidad para la contemplación espiritual, un lugar donde el ruido del mundo se detiene y donde el pensamiento puede hacerse preguntas que normalmente no tiene espacio para formular. Esa lectura del espacio como refugio para el espíritu es uno de los argumentos más sólidos a favor del arte como camino hacia lo invisible.

    El bosque negro como metáfora del conocimiento y lo sagrado

    Piñero y Perlado cierran su análisis con una imagen que abre, no que cierra. Proponen que la verdad de la obra no se hace completamente presente en una sala de museo sino en un entorno natural, en el campus universitario que es en sí mismo un bosque, un lugar que transforma a quienes lo habitan.

    Esa dimensión del bosque como espacio sagrado y como metáfora del conocimiento conecta directamente con lo que entendemos por arte sacro contemporáneo. No se trata de arte religioso en el sentido iconográfico tradicional sino de obras que abren una grieta en lo cotidiano y dejan pasar algo que no tiene nombre fácil.

    Revista Transfiguración: la revista de arte sacro donde el arte dialoga con lo sagrado

    «A fuego negro» es solo uno de los textos que componen el tercer volumen de la revista Transfiguración, nuestra publicación dedicada al arte sacro en el panorama contemporáneo español.

    Si este análisis te ha despertado curiosidad, el artículo completo de Ricardo Piñero y Nacho Perlado está esperándote en las páginas de Transfiguración. Puedes suscribirte o adquirir tu ejemplar aquí y seguir habitando ese silencio que Manglano-Ovalle construyó con madera quemada y que Piñero y Perlado supieron convertir en palabras.