Fotografías de Juan Carlos Quindós. Cortesía Niño de Elche
Cada nueva edición de Revista Transfiguración nos recuerda por qué seguimos dando forma a este proyecto desde la Fundación Vía del Arte. Lo hacemos porque creemos que el arte puede abrir espacios que no siempre se ven a simple vista, pero que se reconocen cuando uno se detiene a escuchar. La revista nace de ese impulso de reunir voces que trabajan desde una necesidad interior y que buscan compartir algo que toca lo profundo. En esta edición, ese impulso se despliega en un recorrido que invita a entrar en un ritmo más atento, propio de una revista de arte sacro que acompaña procesos personales y colectivos.
El Niño de Elche y la fuerza de una palabra que nace del fuego interior
La presencia del Niño de Elche en esta edición aporta una mirada que atraviesa. Su texto “Fuego por la boca” nos acompaña desde el primer momento, porque habla del fuego que sostiene la creación y del modo en que ese fuego se manifiesta cuando la voz se abre paso. Su manera de pensar en el canto como un acto dirigido al otro nos ayuda a comprender la creación desde un lugar más amplio. En su reflexión aparece la luz, el cuerpo y el deseo como motores de un movimiento que transforma. Su aportación se convierte en un punto de partida para quienes se acercan a este recorrido de arte sacro contemporáneo, donde lo visible y lo invisible se encuentran en un mismo gesto.
El canto como revelación: la aportación del Niño de Elche a esta edición de Revista Transfiguración
Cuando el Niño de Elche escribe que “amar es la cualidad primera para la creación”, nos invita a pensar el arte como un acto que nace del deseo de ofrecer algo. Su visión del canto como un movimiento que ilumina el cuerpo nos ayuda a comprender la creación como un gesto que se entrega. En esta edición, su texto funciona como una puerta que abre la experiencia del lector. Su manera de hablar del aire, de la luz y del cuerpo dialoga con el espíritu de la revista, donde cada página busca resonar con quien la sostiene entre las manos. Esta perspectiva se integra de forma natural en el recorrido que proponemos en nuestra revista de arte en Madrid, donde cada voz aporta un matiz distinto a la experiencia.
Para quienes se acercan por primera vez, este bloque de la revista ofrece un punto de entrada claro. Lo hace a través de ideas que se sostienen en tres ejes:
- El cuerpo como lugar donde la creación se enciende.
- La voz como puente entre lo íntimo y lo compartido.
- El fuego interior como impulso que sostiene el acto creativo.

Los artistas participantes y la diversidad de miradas que conforman la edición
Junto al Niño de Elche, esta edición reúne a creadores que trabajan desde lenguajes muy distintos. Cada uno aporta una forma particular de acercarse a lo que no siempre se puede nombrar. Algunos lo hacen desde la imagen, otros desde la palabra o el sonido. Lo que los une es la búsqueda de un espacio donde la obra pueda resonar con quien la contempla. En conjunto, forman un tejido que sostiene la experiencia de la revista, donde cada página se convierte en un lugar para detenerse y dejar que algo se revele. Este diálogo entre sensibilidades permite que las obras artísticas encuentren un espacio donde desplegarse sin prisa, dejando que cada una encuentre su propio ritmo.
En esta edición, las aportaciones de los artistas se articulan en torno a:
- El fuego como símbolo que atraviesa las obras.
- El cuerpo como territorio donde se manifiesta lo invisible.
- La palabra como gesto que abre un espacio interior.
- La imagen como forma de señalar lo que no se puede decir.
El enfoque de Revista Transfiguración al reunir estas voces
Cuando pensamos en quiénes participan en cada edición, buscamos que exista un diálogo entre las obras y el lector. No se trata solo de mostrar trabajos, sino de crear un recorrido que permita entrar en contacto con lo que cada artista quiere compartir. La revista se convierte así en un espacio donde la creación se vive como un proceso que invita a mirar hacia dentro. En este proceso, la presencia de artistas contemporáneos aporta una riqueza que sostiene la intención de la revista y amplía la experiencia de quienes la leen.
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